¿Puede un ciudadano chileno divorciarse en España?
Sí, un ciudadano chileno puede divorciarse en España siempre que resida habitualmente aquí, con independencia de que el matrimonio se celebrara en Chile. Los tribunales españoles aplican el Reglamento (UE) 2019/1111 para determinar su competencia y, en la mayoría de los casos, acaban aplicando la ley española al fondo del divorcio. No es necesario desplazarse a Chile ni iniciar allí ningún procedimiento paralelo.
Qué tribunal español es competente
El Reglamento (UE) 2019/1111 del Consejo, conocido como Bruselas II ter, regula la competencia judicial en materia matrimonial dentro de la Unión Europea y resulta aplicable aunque los cónyuges tengan nacionalidad chilena. Este reglamento atribuye la competencia, entre otros criterios, a los tribunales del Estado donde los cónyuges tengan su residencia habitual, o donde la tuvo el matrimonio si uno de ellos todavía reside allí. Por tanto, si un matrimonio chileno reside de forma estable en España, el Juzgado de Primera Instancia (o el Juzgado de Familia, en las ciudades donde existan juzgados especializados, como ocurre en Madrid o Barcelona) del domicilio conyugal será el competente para tramitar el divorcio.
¿Qué pasa si uno de los cónyuges ya no vive en España?
Si uno de los cónyuges se ha trasladado de nuevo a Chile, la competencia puede seguir correspondiendo a los juzgados españoles si el cónyuge demandante mantiene aquí su residencia habitual y ha transcurrido el tiempo mínimo que exige el reglamento, o si ambos cónyuges aceptan expresamente la competencia española. En caso de duda, conviene que un abogado revise la situación concreta antes de presentar la demanda, para evitar que el procedimiento se paralice por falta de competencia.
Qué ley se aplica: ¿la chilena o la española?
Una vez fijada la competencia del juzgado, hay que determinar qué ley rige el divorcio en sí. España participa en el Reglamento (UE) 1259/2010 (conocido como Roma III), que permite a los cónyuges elegir de mutuo acuerdo la ley aplicable a su divorcio, entre la ley de su residencia habitual, la de su última residencia habitual común si uno de ellos aún vive allí, la de la nacionalidad de cualquiera de ellos, o la ley del tribunal que conoce el asunto. En la práctica, los matrimonios chilenos residentes en España suelen optar por la ley española, por ser la de su residencia habitual y la que mejor conoce el juzgado que tramita el procedimiento. Si no hay pacto expreso, se aplican los criterios subsidiarios del propio reglamento, que normalmente conducen también a la ley del país de residencia habitual.
Mutuo acuerdo o divorcio contencioso
El Código Civil español, en su artículo 81, permite solicitar el divorcio una vez transcurridos tres meses desde la celebración del matrimonio, sin necesidad de alegar causa alguna, ya sea a petición de uno de los cónyuges o de ambos. Si existe acuerdo entre las partes sobre los efectos del divorcio (reparto de bienes, pensión compensatoria, régimen de visitas si hay hijos), el procedimiento es notablemente más rápido y económico que si hay desacuerdo y debe resolverlo el juez de forma contenciosa.
Documentos necesarios para divorciarse siendo chileno
Para tramitar el divorcio en España será necesario aportar, entre otros documentos:
- Certificado de matrimonio chileno, legalizado con la Apostilla de La Haya (Chile es parte de este convenio) y traducido por un traductor jurado si el juzgado lo requiere.
- Certificados de empadronamiento que acrediten la residencia habitual en España.
- Documento Nacional de Identidad chileno (cédula) y, en su caso, tarjeta de identidad de extranjero (TIE).
- Convenio regulador, si el divorcio es de mutuo acuerdo, con los acuerdos sobre bienes, vivienda, pensiones e hijos menores si los hubiera.
Aunque el matrimonio no esté previamente inscrito en el Registro Civil español, el juzgado puede tramitar el divorcio con el certificado chileno legalizado. No obstante, conviene valorar la inscripción posterior en el Registro Civil para facilitar trámites futuros en España, como el cambio de estado civil en documentos oficiales.
Pasos del procedimiento de divorcio
El procedimiento judicial de divorcio sigue, en líneas generales, estos pasos:
- Presentación de la demanda (conjunta si es de mutuo acuerdo, o individual si es contencioso) ante el juzgado competente, siempre a través de abogado y procurador.
- Ratificación de los cónyuges ante el letrado de la Administración de Justicia, en el caso de mutuo acuerdo.
- Celebración de vista, si el divorcio es contencioso y existe desacuerdo sobre medidas.
- Dictado de sentencia por el juzgado, que recoge la disolución del matrimonio y las medidas definitivas.
Divorcio ante notario: una alternativa más ágil
La Ley 15/2015, de la Jurisdicción Voluntaria, modificó los artículos 82 y 87 del Código Civil para permitir que los matrimonios sin hijos menores no emancipados ni con discapacidad que dependan de sus padres puedan divorciarse mediante escritura pública ante notario, siempre que exista mutuo acuerdo. Esta vía suele ser más rápida que la judicial y resulta plenamente válida también para matrimonios formados por ciudadanos chilenos residentes en España, siempre que se cumplan los requisitos legales.
Efectos del divorcio: bienes, pensiones e hijos
El reparto de los bienes del matrimonio dependerá del régimen económico aplicable, que puede regirse por la ley chilena o española según lo pactado o, en su defecto, según los criterios de conexión previstos en la normativa europea sobre regímenes económicos matrimoniales. Si hay hijos menores, el convenio regulador o la sentencia fijarán la custodia, el régimen de visitas y, en su caso, la pensión de alimentos, aplicando siempre el interés superior del menor como criterio prioritario. La posible pensión compensatoria entre los cónyuges se valorará atendiendo a las circunstancias económicas de cada caso, sin que existan cuantías fijas predeterminadas por ley.
¿El divorcio se reconoce también en Chile?
Una sentencia de divorcio dictada en España no produce efectos automáticos en Chile. Para que sea reconocida allí, normalmente debe tramitarse un procedimiento de exequátur ante la Corte Suprema de Chile, que valida la sentencia extranjera para que surta plenos efectos en el país. Es recomendable iniciar este trámite si se prevé volver a contraer matrimonio en Chile o realizar gestiones que exijan acreditar el estado civil allí.
Preguntas frecuentes
¿Necesito que mi matrimonio esté inscrito en España para divorciarme aquí?
No es un requisito imprescindible para presentar la demanda, aunque conviene legalizar y, si es posible, inscribir el matrimonio para simplificar trámites posteriores.
¿Puedo divorciarme en España si mi excónyuge vive en Chile?
Depende de dónde resida habitualmente cada cónyuge y de los criterios de competencia del Reglamento (UE) 2019/1111; conviene analizar el caso concreto con un abogado antes de presentar la demanda.
¿Cuánto tiempo hay que esperar tras la boda para divorciarse?
El artículo 81 del Código Civil exige, con carácter general, que hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio, salvo excepciones legales relacionadas con riesgo para la vida o integridad de alguno de los cónyuges.
¿Es obligatorio acudir a juicio para divorciarse?
No, si existe mutuo acuerdo y no hay hijos menores dependientes, el divorcio puede tramitarse ante notario mediante escritura pública, conforme a la Ley 15/2015.
¿Sirve la sentencia de divorcio española para todos los trámites en Chile?
No de forma automática; para que tenga plena validez en Chile suele ser necesario tramitar un exequátur ante la Corte Suprema de ese país.